BARBARA COUSIÑO CONTRERAS, UN PROYECTO HECHO REALIDAD.

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Colo Colo, Boston College, Estados Unidos, tres paradas para un mismo destino

Los medios tradicionales de comunicación, por diversas razones. – economicas principalmente-, copan sus páginas deportivas con el fútbol y solamente dan tribuna o espacios muy de tarde en tarde a otras disciplinas deportivas. Salvo excepciones, la afirmación tiene que ver con los auspiciadores más que con informar a la comunidad.

Barbara Cousiño, sin duda, merece más que alguna nota informativa, por cierto, algo más. Un reportaje, por ejemplo, pues su trayectoria en el básquetbol debería ser destacada con letras doradas en la enciclopedia del deporte nacional.

Comenzó desde muy niña a practicar básquetbol, primero en el desaparecido Club Colo y más tarde en el Boston College. A fuerza de empuje y esfuerzo cimentó su propio destino. Practicamente sin apoyo, más que el de su familia, de sus técnicos, destacando el trabajo de Juan Miranda Osorio, quien la inició y formó en Colo Colo cuando recién se empinaba en los cino o seis años y, por cierto, de los clubesa antes mencinados que finalmente le permitieron crecer como deportista. Así escaló peldaño a peldaño, cumpliendo las metas que se fue fijando en la larga escalera de la vida.

Hoy, estudia y juega en Estados Unidos, pero no todo termina ahí, al contrario es un eslabón más que debe unir para concretizar el desafío de llegar a jugar en Europa, consolidando lo que algún día pensó: ser una profesional del baloncesto.

La meta está al alcance, sólo basta un último esfuerzo, quizá el más difícil, pero tiene claro que nunca fue distinto y eso la motiva a seguir creciendo, aprendiendo, disfrutando de una actividad a la que ha entregado no parte, sino su vida entera.

¿A qué edad comenzaste en el básquetbol?

Uff, hace rato. La verdad es que los cinco años y eso porque antes no se podía jugar, sino de seguro hubiera empezado antes, pero no se podía nomás. Pero sí, a los cinco años ya jugaba básquetbol.

¿Siempre te atrajo o estuviste en otros deportes?

Siempre básquetbol. Por una razón muy simple: siempre estuve ligada a este deporte; mi mamá jugaba jugaba en Colo Colo, entonces, me llevaba a los entrenamientos, mi hermana igual. De hecho empecé a jugar en Colo Colo, con Juan Miranda. Parece que fue ayer.

¿Pensaste llegar tan lejos, juegas en Estados Unidos, o se fue dando el panorama?

Bueno, fijé mis metas desde muy niña, y una de ellas era salir del país. Primero, conseguí becas universitarias acá y después en Estados Unidos y ahora me gustaría jugar en Europa, me gustaría ser profesional. Estudio Businnes Management, en la U de Barry, Miami, y una vez titulada espero partir.

¿Estás satisfecha con lo hecho o quedan metas?

Me quedan metas, graduarme y después como decía, jugar en Europa es una de ellas.

¿Cuál es tu opinión del baloncesto femenino nacional?

Falta mucho para estar a la altura de las potencias. En términos organizativos y de competencia estamos muy lejos. He viajado y conocido otras realidades y la verdad es que estamos casi en pañales, se podría decir, en comparación con otros países.

Con tu experiencia ¿Qué sugerencias harías a las autoridades?

Primero, creen una liga más competitiva más larga, ojalá como el fútbol y ojalá sea profesional es la única manera de levantarnos y salir del estancamiento.

A nivel de gobierno, decir que deben invertir recursos. Así como construyeron estadios de fútbol, deberían construir gimnasios, pero no amateur, sino que profesionales, con el piso que corresponde, con tableros, con las comodidades que un recinto que alberga a deportistas merece tener. Camarínes, duchas, baños, en fin invertir para levantar de una vez el baloncesto.

¿Ahora, de vacaciones?

De vacaciones y recuperándome de una lesión. Jugando me corté el ligamento interior de la rodilla derecha. Estoy en la etapa final del tratamiento y decidí hacerlo acá en Chile para estar con la familia.

¿Qué te parece la iniciativa de hacer campus de básquetbol para menores?

Me parece relevante que se practique deporte y si es básquetbol mejor aún, porque es un deporte no muy destacado. Por ello es bueno que vengan y se den el tiempo, más si es acá en el Boston club al que le tengo  mucho cariño y agradecimiento, no te olvides que es prácticamente mi casa deportiva.

¿Debería haber más apoyo, digo autoridades y privados?

Si, de todas maneras. Deben entender que la inyección de recursos permitirá que la actividad crezca y si crece tendremos más deportistas en los gimnasios, por tanto, mejoraremos la calidad de vida de todo el país. No sólo se trata de formar jugadoras profesionales, sino que de formar personas integras, capaces de afrontar la vida con optimismo, con una mejor calidad de vida.

En lo personal, ¿Has tenido experiencias como esta, me refiero a ser parte de un cuerpo técnico?

Primera vez y me ha gustado apoyar a los niños. La verdad es que ha sido una experiencia distinta, enriquecedora. Siempre será grato trabajar con niños y niñas, aportar con nuestra experiencia. Estoy agradecida y complacida por la invitación. Espero estar a la altura de la exigencia.

¿Qué le dirías a las chicas que recién comienzan y te ven como referente?

Lo primero, que se pongan metas, que entrenen con esfuerzo, que den más de lo que puedan. Las metas se pueden cumplir y además que es bueno empezar a corta edad.

¿Te quedas en Estados Unidos o piensas volver?

Pienso volver, pero no sé en cuánto tiempo. Pasa que de volver me estancaría, sería como un retroceso. Lamentablemente es la realidad y, por ahora, hay que aceptarla, no asumirla, aceptarla.

Barbara Rocío Cousiño Contreras, con sus 21 años, es un ejemplo a destacar, qué duda cabe: Un Proyecto Hecho Realidad.

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